¿Pablo llegó a España?

La isla de Tabarca fue conocida hasta 1768 como la isla de San Pablo, debido a que la tradición nos cuenta que en esta isla desembarcó el apóstol Pablo cuando emprendió su viaje a España[1]. Por eso en la época medieval la isla recibió principalmente el nombre de la Isla de San Pablo.
Pablo mismo dijo:
Cuando partiere para España, iré a vosotros, porque espero veros en mi jornada, y que seré encaminado por vosotros hacia allá, si en parte primero hubiere disfrutado de vuestra compañía… Así que, cuando hubiere concluido esto, y les hubiere entregado este fruto, pasaré entre vosotros a España. (Romanos 15:24,28)

Lo ha escrito con bastante determinación!

¿Hay algo que afirma que lo había logrado?

Fuentes históricos

Hay varias fuentes que dicen que Pablo si había llegado a España.

«Por siete veces fue cargado de cadenas; fue desterrado, apedreado; hecho heraldo de Cristo en Oriente y Occidente, alcanzó la noble fama de su fe. Y después de haber enseñado a todo el mundo la justicia y de haber llegado hasta el extremo de Occidente, y dado testimonio ante los príncipes, salió de este mundo y marchó al lugar santo, dejándonos el más alto dechado de paciencia» (Clemente, a los Corintios 5, 6-7)[2]

Probablemente, Clemente conoció a Pablo personalmente, siendo un líder cristiano en dicho tiempo. Puede ser que es el mismo Clemente, cual Pablo llama su colaborador en Filipenses 4:3?
El Fragmento de Muratori es un manuscrito, encontrado en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, cuyo origen es del segundo siglo de nuestra era. Lleva la lista más antigua conocida de libros considerados canónicos del Nuevo Testamento, con algunos comentarios.

Dice:

«…lo que ha sucedido en su presencia, como lo declara evidentemente el hecho de que pase por alto el martirio de Pedro y el viaje de Pablo desde Roma a España[3]

Otras fuentes que también afirman lo mismo son Cyril de Jerusalén, Chrysostom, etc.

Sacrificando para difundir el evangelio

La Biblia no nos da más detalles acerca de que Pablo llegó a España, pero lo que si sabemos con certeza es del gran esfuerzo que hizo el apóstol para continuar predicando el evangelio de la salvación incluso arriesgando muchas veces su propia vida para que otros pueblos y naciones conocieran el mensaje más precioso en la historia de la humanidad.

Muchos creen que la vida de los apóstoles fue fácil, sin embargo la Biblia y la historia nos detallan los martirios y apuros que tuvieron que pasar a lo largo de sus ministerios, y cuando Pablo se convierte al cristianismo, tuvo que soportar la persecución de su propio pueblo (judíos) y varias veces la prisión, pero nada menoscababa su fuerte anhelo de continuar con la misión que Jesús le había encargado.

¿Quien era el que confortaba y fortalecía a Pablo?

“Una noche el Señor le dijo a Pablo en una visión: «No tengas miedo; sigue hablando y no te calles, pues estoy contigo. Aunque te ataquen, no voy a dejar que nadie te haga daño.” (Hechos 18:9-10)

Al final de la batalla

Si Pablo tenía claro su misión como “siervo de Jesús”, “apartado para el evangelio de Dios”[4], ¿Cual es para nosotros nuestra más grande misión en estos últimos días?

¿Quieres poder decir cómo Pablo?:
“He peleado la buena batalla, he acabado mi carrera, he guardado la fe.” (1 Tim. 4:7)
Qué Dios nos ayude a vivir con el mismo celo como los primeros cristianos, sacrificando nuestras vidas para Él que murió por nuestras vidas.

[1] «Tabarca, isla de». Gran Enciclopedia Temática de la Comunidad Valenciana. Geografía. Editorial Prensa Valenciana. 2009.

[2] Texto griego en F. X. FUNK, Paires Apostolici, vol. l, Tubinga, 1901, pág. 106. Tra· ducción castellana y texto griego en D. Rurz BUENO, Padres Apostólicos, Madrid (BAC), 1950, pág. 182.

[3] Fragmemum Muratorianum saec. ll, en la edición oficial del Enchiridion Biblicum, Nápoles-Roma, 1954, pág. 2, líneas 36-39.

[4] Romanos 1:1